martes, 21 de julio de 2015

SÁNSCRITO ARCAICO O VÉDICO

LOS VEDAS


Los arias llegaron a la India con los “vedas”, conjunto de obras que constituyen una verdadera enciclopedia religiosa, de las cuales “el Rigveda es el documento literario y religioso más antiguo que conserva la humanidad” (Mora, 1980, p. 21). Entre los aspectos más complicados de las investigaciones sobre el Rigveda samhita se encuentra la determinación de su lugar de origen y de su edad precisa.
No existe fecha exacta que indique cuando se inició la composición de estas obras. Hay quienes sin bases sólidas afirman que tiene una antigüedad de varios millones de años; otros la ubican en las épocas del mioceno o del plioceno, lo que significa mucho más de un millón de años. Una buena fecha para fijar el hipotético comienzo de la época védica es el 4,000 a. de n. e., conclusión a la que se ha llegado tras un análisis crítico de todas las teorías establecidas sobre la edad del veda.
Acerca de la procedencia existen también varias opiniones sobre el tema, desde quienes piensan que los arios vivían en el Polo Norte diez o quince mil años a. C. y desde allí se inició; hasta los que piensan que estas tribus siempre se ubicaron en la India. Otros afirman que la composición tuvo lugar en Europa, en Asia del Norte o en Irán. Hay razones sólidas para creer que su composición se inició en regiones más al norte y particularmente al noroeste de la India, al mismo tiempo que la cultura de Harappa y Mohenjo-Daro estaba en su apogeo.
Desde el punto de vista religioso cada veda (palabra que significa: saber, conocimiento) lo constituye un conjunto de obras que se clasifican de la siguiente manera:

a) Vedas Samhitas o Mantras (literalmente: “versículos”).
b) Brahmanas(“Interpretación de Brahmán”).
c) Aranyakas (“libros de la selva”).
d) Puranas (“Antigüedades”).
e) Upanisad (literalmente: “sentado junto al mestro”).
f) Sutras (literalmente: “hilos”).

Cabe señalar que esta clasificación se hace desde el punto de vista literario y no religioso.
El vedismo o religión del Veda representa el aspecto más antiguo en que se presentan las formas religiosas de la India. Los textos védicos, que cosntituyen los primeros monumentos literarios indios (y se cuentan entre los más antiguos de la humanidad), ofrecen a la vez el testimonio más arcaico de la religión llamada unas veces brahmanismo y otras hinduismo. (Renou, 1991, p. 9).

Vedas Samhitas

De manera general se habla de cuatro vedas samhitas: el Rigveda, el Samaveda, el Yajurveda y el Atharvaveda, obras religiosas que son la raíz y el punto de partida de toda la literatura védica. Desde el punto de vista religioso estas obras son “verdad revelada”, de “origen divino”; y pasaron de generación en generación por tradición oral durante milenios. Gracias al enorme respeto que se le profesa, esta transmisión se efectuó prácticamente sin interpolaciones; un hecho único en la historia del hombre (Mora, 1980, p. 23).
El Rigveda es el principal y raíz de los otros tres. La totalidad del Samaveda ―salvo 104 estrofas― se deriva del primero; así como un treinta por ciento, aproximadamente, del Yajurveda y el dieciséis por ciento del Atharvaveda. Los cuatro libros comparten sesenta y tres estrofas.
Esta obra es el único documento de la antigüedad que se mantiene integro, sin ninguna interpolación y, como ya se mencionó al principio de este apartado, es el documento literario y religioso más antiguo que conserva la humanidad. Contiene mil veintiocho himnos (suktas), en diez libros (mandalas). Los himnos comprenden de una a cincuenta y ocho estrofas, las cuales llegan a su vez a un total de 10 mil 600.
El libro fue una unidad cambiante hasta que se fijó, por medio de la escritura, en el texto que conocemos hoy. Se inició con un lenguaje que sin duda estuvo sujeto a las evoluciones del idioma; con un himno al que se le agregaron otros, los cuales se dirigían a una fuerza natural y más tarde se amplió a otras; con una serie de invocaciones, que después se convirtieron en reflexiones del hombre, con respecto a su posición en el mundo, el origen del universo y su destino.
Rigveda (manuscrito)
El Samaveda ha llegado a nosotros por tres recopilaciones, dos con un lenguaje sánscrito más vulgar y el último que es el que más se conoce. La mayor parte de los versículos del Samaveda son tomados del Rigveda; pero estos tienen variantes de carácter lingüístico y también de las exigencias producidas por la traducción musical.
Los himnos se componen por estrofas aisladas que responden a una melodía musical determinada. El canto musical de este veda no se ha conservado integro, sino a través de sílabas o numeraciones. La parte más antigua del Samaveda es el Kandoga, donde se afirma que la música y el cántico provienen del Dios Creador del Universo y unifican a la creación toda.
El Yajurveda tiene dos textos diferentes: el Yajurveda Negro y el Yajurveda Blanco. Al primero no se le considera canónico, porque no es de inspiración divina, como lo es el segundo. El Yajurveda Negro contiene una serie de fórmulas que acompañan la liturgia, con comentarios en prosa. En el Yajurveda Blanco sólo se encuentran las fórmulas. Éstas últimas pueden emplearse para todo tipo de ritos propiciatorios, ya sean oficiales o domésticos.
El Atharvaveda se compone por veinte kandas o capítulos. En sus páginas se encuentra una recopilación de himnos de carácter en parte mágico y en parte especulativo; otros están dedicados a la curación. "La tradición habla comúnmente de los los tres vedas o de la triple ciencia, porque considera implícitamente al Atharva como ajeno a la alta dignidad que es atributo de los tres vedas" (Renou, 1991, p. 11). Al igual que el Yajurveda tiene también partes en prosa. Uno de sus más bellos himnos está dedicado a la tierra y las fuerzas telúricas, con una visión panteísta.
El ritual lo llevaban a cabo cuatro sacerdotes de manera simultánea: el Invocador llamaba a los dioses a participar en el acto (Rigveda); el cantor se atenía al Samaveda: otro murmuraba las fórmulas del sacrificio mientras realizaba éste (Yajurveda), y el gran sacerdote usaba las fórmulas mágicas del Atharvaveda para evitar las desgracias que pudiera ocasionar algún error eventual (Mora, 1980, pp. 23-24).
Ritual védico

Brahmana

Los Brahmana (interpretación de brahmán) son libros posteriores a los vedas samhita. El periodo de su composicón abarca varios siglos. Las fechas hipotéticas se pueden señalar entre 1000 y 500 a. C. Son textos sagrados que tienen relatos que inspiraron posteriormente el hinduismo puránico. Se distinguen dos materias importantes en ellos: relatos de tipo mitológico y las explicaciones teológicas de los mismos. La especulación sobre el sacrificio ocupa gran parte de ellos y coloca a la ofrenda como una fuerza autónoma, a través de la cual se puede obtener lo que se quiere, aún sin la intervención de los dioses, si está bien manipulada por el sacerdote.
Si conocemos la mitología por el Rigveda y la especulación por las Upánisad principalmente, esos textos poco nos enseñan sobre el culto. Para ello, es preciso consultar los Brahmana y más aún los Sutras, que los describen con minnuciosidad ejemplar (Renou, 1991, p. 18).
Sobre el mismo tema se insiste en que el adorador debe ser ritualmente puro y moralmente debe ser coherente consigo mismo, justo y veraz. Enseñan también que todos los actos de la vida crean responsabilidades y deberes. También afirma que debe pagarse cualquier deuda con los devas, hombres y demás criaturas.
Según los Brahmana existen tres categorías de sacrificios: el que se cocina para ofrecerse en el fuego doméstico, el que se ofrece como oblación en los templos y el sacrificio del soma. Los dos últimos se ofrecen ante los tres fuegos sagrados védicos llamados srauta.
Prajapati
(Museo de
Madrás)
El sujeto más importante de la especulación teosófica de los Brahmana es Prajapati, Señor de las Creaturas, deidad compleja que tal vez pudiera explicarse parcialmente como la personificación de determinados conceptos astronómicos (Rohde, 1972, p. 37).

Aranyaka

Los Aranyaka (libros de la selva o del bosque) son textos mágicos y secretos. Además se consideran los apéndices finales de los Brahmana. Son obras religiosas que no debían ser oídas por cualquiera, sólo por los escogidos y en rituales celebrados en la selva. Se consideran difíciles de entender. Muchos de ellos están en relación con los vedas samhita y parecen ser textos que se encuentran en la transición entre los Brahmana y los Upánisad.
Se trata de una literatura mística y abstrusa. No da reglas para el sacrificio ni, como los textos anteriormente mencionados, comenta el ceremonial, sino que contiene ciertas especulaciones brahmánicas referentes al simbolismo místico de la filosofía sacerdotal (Rohde, 1972, p. 43).

Purana

Los Purana son textos que tratan de la religión hinduista, pero no son la teología hinduista. Todo lo referente a los acontecimientos fabulosos del hinduismo, provienen de estas obras. Relatan la vida de Brahmá, Krishna, Shiva y las aventuras fantásticas de los grandes devas; así como presentan también las distintas encarnaciones de los tres dioses mencionados. Toda la vida del segundo está contenida en el Bahagaváta-Purana, "el más celebre de estos textos, pero no el más antiguo" (Renou, 1991, p. 28). El hinduismo del Arya-Samaja niega al hinduismo puránico, rechaza las diversas encarnaciones de los divinidades mencionadas, así como también la organización de castas.
[Los Purana son] textos con pretención histórica, que se proponen rememorar la historia de las dinastías, o por lo menos de las genealogías reales, y apoyar las bases de esta historia en una cosmogonía y una teología que arraigan en lo más profundo de las eras míticas (Renou, 1991, p. 28).
En los Purana centrados en la vida de Shiva, Ganesha es hijo de este dios con Parvatí. En una ocasión ella, dispuesta a bañarse, le pidió que no dejara pasar a nadie. Shiva llegó y quiso entrar, pero Ganesha le impidió el paso. Molesto por tal situación lo decapitó. Parvatí enfurecida por tal hecho, exigió la curación de su hijo. El dios, con el objeto de restituir la cabeza, cortó la de un elefante que pasaba y la colocó en reposición de la que había decapitado.
En el hinduismo ortodoxo, Ganesha simboliza «el intelecto de Dios» y la cabeza de elefante es la representación. La efigie de la divinidad está siempre acompañada de un pequeño ratón, con el objeto de advertir que el elefante no existe y que la sabiduría o el conocimiento no pesa (por tal motivo Ganesha se encuentra montado sobre el ratón) y pude ser portado por cualquier individuo. La imagen fue creada a causa de la dificultad que presenta, para la gente común, el concepto abstracto que simboliza.

Upanisad

Los upanisad son libros que tratan especulaciones metafísicas, filosóficas y esotéricas. En el sentido antiguo de la palabra son el vedanta (el fin del veda). El significado literal y etimológico del ermino es: «sentado junto al maestro», pero generalmente se traducen como «textos religiosos», refiriéndose más a su contenido. Datan de por lo menos 800 o 500 años a. C. Están clasificados 108 de ellos, pero existen más de 300, de los cuales catorce son los más importantes; además están en relación con alguno de los cuatro vedas samhitas.
Estas obras se clasifican en los siguientes grupos, de acuerdo con la fecha de composición:

a) Más antiguos o védicos (800 a 500 a. C.). Están escritos en prosa: Brihadaranyaka upanisad, Chandogya upanisad, Aitareya upanisad, Taittiriya upanisad, Kaushitaki upanisad y Kena upanisad (una gran parte del último está escrita en verso).
b) Upanisad intermedios (500 a 400 a. C.) Los primeros cinco están escritos en verso y los últimos tres en prosa: Kathaka upanisad, Isha upanisad, Shvetashvatara upanisad, Mundaka upanisad, Mahanarayana upanisad, Prashna upanisad, Maitri upanisad y Mandukya upanisad.
c) Upanisad más resientes. Es imposible determinar la fecha de composición. Las obras pertenecientes a este grupo son, en su mayoría, posterior al inicio de nuestra era y muy numerosas. Los de mayor importancia son: Garbha upanisad, Pranagnihotra upanisad, Atma upanisad, Brahmavidya upanisad Brahmabindu upanisad, Yogatattva upanisad, Brahma upanisad, Paramahamsa upanisad, Jabala Upanisad, Athavashiras upanisad Atharvashikha upanisad, Kaivalya upanisad y Atmabodha upanisad.

Los upanisad buscan a Dios dentro del hombre, a diferencia de los vedas samhitas, porque éstos ven a Dios en todas las manifestaciones de la naturaleza: sol, luna, lluvia, tormenta, fuego, etc. Esto marca una divergencia entre las dos colecciones respecto a este tema, pero en los upanisad, de acuerdo con los samhitas, se plantea la existencia de un Dios único y se preguntan ¿quién es?, ¿cómo es? y ¿dónde está?, dando como respuesta que Dios no puede ser pensado por la mente humana y la forma para definirlo es la negación de todo lo que no es.
La idea fundamental que postula los upanisad, es la de que el alma individual «atman» es de la misma substancia que el Alma Universal «Brahman». También que la primera es parte de la segunda, disociada para estar en un cuerpo y después de la muerte integrarse a Brahman, si ella tuvo una vida perfecta e integra; de lo contrario se integra al samsara, cadena de reencarnaciones.
Otro pensamiento importante que estos textos plantean es que las almas son eternas y reencarnan después de cada muerte en cuerpos que están en mejores o peores condiciones, según sea el karma o peso de los actos buenos o malos de cada existencia, mismos que se heredan en la siguiente vida. Para el hinduismo el mundo es visto como un infierno, por esto el reencarnar y volver a él es un verdadero castigo.
La salvación del alma consiste en no reencarnar en nada, si siquiera en el hombre más favorecido por la fortuna. Cuando el atman no reencarna, se une a Brahman (lo absoluto) de cuya substancia forma parte. Hay tres maneras para que el alma individual se incorpore al Alma Universal:

a) El karma yoga: vida y conducta impecable (chatrias).
b) Jñana: el conocimiento (brahmanes)
c) Bhakti: la devoción (vaysyas, sudras y varnas más bajos).

A través de una de estas tres formas se logra la unificación de atman y Brahman, porque éste es como una hoguera del que salen chispas y las chispas son las almas individuales que se encadenan al samsara.
Mantra OM
Otro de los temas interesantes en los upanisad es la palabra sagrada: OM, también llamada omkara y pravana. Es el más sagrado de los mantras. Dicha sílaba se forma en sánscrito con el diptongo «au» que juntas se convierten en el sonido «o» y la «m» con resonancia nasal.
El significado de dicho mantra en sus más antiguas y primeras fuentes es «Hari», Dios. Esta sílaba es el todo y se entiende como: lo que ha sido, lo que es, lo que será y lo que está más allá de los tres tiempos; todo concentrado en el sonido OM. Esta palabra es Brahman y cuando es comprendida, se tiene todo lo que se desea. El texto que se centra en este tema es el Mandukya upanisad.

Referencias bibliográficas
MORA, Juan Miguel de. El Rigveda. México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, 1980.
RENOU, Louis. El hinduismo. Barcelona, Paidós, 1991 (Paidós Orientalia 30).
ROHDE, Teresa E. La India Literaria. México, Porrúa, 1972 (Sepan cuantos... 207).

TE PUEDE INTERESAR

INVASIONES
ARIAS
LITERATURA
SÁNSCRITA
SÁNSCRITO
ÉPICO
EL
RAMAYANA

¡COMPARTIR ES EL MEJOR REGALO QUE ME PUEDES HACER!

No hay comentarios:

Publicar un comentario